El domingo 27 de octubre de 2019, jóvenes de la región de San Carlos y San  Pablo (Brasil), a través de la Campaña Juventud por la Paz, se reunieron para un mayor propósito de servicio al reino animal en el Santuario Animal Shamballa en la zona rural de Santana do Parnaíba, San Pablo. Rodeado de una bella naturaleza, el santuario es un lugar donde se encuentran animales de diferentes especies,  historias que casi en su totalidad se originan en circunstancias de abandono, malos tratos o enfermedades terminales. La fundadora, Andrea, dio la bienvenida al grupo con gran alegría y compartió algunas de sus aventuras y esfuerzos diarios con ellos. Además de su formación como bióloga y terapeuta, Andrea tiene una larga historia de servicio a los animales, con experiencia en pericias policiales, en las que evaluó casos de denuncias de malos tratos.

Atividade grupo jovem SP

Los animales que llegan allí reciben tratamientos integrales como radiestesia, cromoterapia, acupuntura, entre otros, para restablecerse  física y energéticamente.

No faltaron tareas y disposición del grupo. Entre las muchas necesidades del lugar, se realizaron varias tareas como el mantenimiento del corral de un grupo de cabras y chivos recién llegados, el mantenimiento de la cerca externa y la ayuda en la aplicación de medicamentos.

Andrea cuenta que las cabras y chivos vinieron de un rescate de un cargamento incautado en San Pablo, en un camión de Bahía, que traía cerca de 200 animales para ser vendidos para el matadero, pasaron días sin comer ni beber agua, bajo el fuerte sol del camino.Atividade grupo jovem de São Paulo

En tiempos de desequilibrios ecológicos, el mundo llama la atención sobre la necesidad de mayor concientización de la evolución humana en el planeta y su relación con los Reinos de la Naturaleza. El Santuario Shamballa es un ejemplo de redención y equilibrio frente a tantas crueldades  provocadas por los seres humanos. Los animales que llegan allí encuentran aliento, acogida y cuidados amorosos.

Después del día de esfuerzos para cumplir las tareas, quedó impreso en los corazones de los presentes la alegría de servir y un llamado a preservar la ayuda a esos reinos que tanto lo necesitan.

“Estoy contento por este día que tanta gratitud trajo a mi ser. Nuestra vida diaria en las ciudades nos aleja de lo que es tan esencial para nuestro desarrollo y en estos momentos de servicio podemos vivir esta reflexión”, dice Kevin, un joven de Ribeirão Preto.

El trabajo en el Santuario  Shamballa continúa y aquellos que deseen participar pueden contactar al grupo de jóvenes de la Campaña  de la Juventud por la Paz en el e-mail juventupelapaz.sp@gmail.com o por  el teléfono 11-99567-9546.

Grupo Jovem São Paulo